aloe vera en la cosmética
• Conozcamos nuestra piel: así es su estructura
Ya hemos hablado reiteradamente de los favorables efectos del aloe sobre la piel, pero para comprender el porqué y el cómo de los efectos beneficiosos de la planta sobre nuestra piel es importante conocer la estructura de la misma.
Se dice que la piel es el órgano más extenso del cuerpo humano, con una superficie total de unos dos metros cuadrados. Está formada por tres capas: una capa exterior denominada epidermis, la intermedia o dermis y la más profunda y de mayor espesor conocida como hipodermis o tejido subcutáneo.
• Epidermis: una fábrica de células en permanente funcionamiento
La epidermis es la capa más superficial y actúa como protectora y aislante de las agresiones del medio ambiente. En la epidermis -dividida a su vez en varias capas- se lleva a cabo la reproducción de las células epiteliales en un proceso continuo y acelerado, de manera que con la permanente producción de células nuevas, éstas empujan a las que se encuentran encima de ellas hasta llegar a la capa externa de la epidermis -o córnea-, las cuales, al entrar en contacto con el exterior, mueren. Estas células muertas se transforman en minúsculas placas que son eliminadas al bañarnos o ducharnos, al contacto con la ropa o en las limpiezas profundas o "peelings". Dado que el proceso de regeneración de las células epiteliales es permanente y continuo, el resultado es que la piel que nos estamos acariciando en estos momentos no es la misma que nos cubrirá dentro de tres o cuatro días, cuando todas las células habrán sido renovadas completamente. Con el paso del tiempo, el proceso de regeneración celular se va haciendo más lento y en cualquier caso, siempre, tanto a los 5 años como a los 85, este proceso se activa durante el sueño, lo que explica que después de una noche de reposo tranquilo, o de una buena siesta, la piel suele tener un aspecto más sano, terso y brillante.
La epidermis -y dentro de ella, la capa externa o córnea- es el objeto principal donde se centran la mayoría de los tratamientos de belleza y cosmética, ya que en su superficie se encuentran las terminaciones de las glándulas sudoríparas -los poros- y sebáceas -donde se halla la raíz del
vello-, factores muy importantes en la formación de las arrugas y en el nivel de flexibilidad y suavidad de la piel.