aloe vera en la cosmética

• Atención a las manos y el cabello
Al igual que la cara, las manos constituyen otras de las áreas muy afectadas por los agentes externos, porque también se hallan en permanente contacto con el exterior, sufriendo, además, los efectos corrosivos de los jabones y demás productos de limpieza de los que hacemos uso en la vida cotidiana. Todos estos detergentes tienen un efecto pernicioso sobre la piel, destruyendo las células epiteliales, resecando y agrietando la epidermis.
El cabello también está relacionado con las glándulas sebáceas, según se puede apreciar si arrancamos un pelo de raíz. Estas glándulas se ocupan de que crezca sano y lubricado, pero tanto el exceso de grasa como la insuficiencia de la misma perjudican el buen estado de nuestro cabello, en el primer caso provocando la obturación de los poros y, en consecuencia, el debilitamiento e incluso la caída del pelo, y en el segundo convirtiéndolo en un cabello frágil y quebradizo. El viento, el sol, el cloro de las piscinas o el salitre del mar, el calor de las saunas e incluso los componentes de muchos champús, pueden afectar a la salud del cabello.
¿De qué manera  y nutren la piel los agentes activos del aloe?
La industria de la cosmética se ha fijado en muchos principios activos del aloe que pueden ser beneficiosos para la salud de la piel, entre ellos, los aminoácidos y los polisacáridos, por sus efectos saponificadores o de limpieza, que ya hemos mencionado reiteradamente. Esta combinación de aminoácidos y polisacáridos hace que la grasa que obstruye los poros y los conductos, se transforme en sustancias jabonosas de fácil extracción. La lignina, por su parte, favorece la penetración y la limpieza profunda. La desobstrucción de los poros y los conductos glandulares permite, a su vez, que otros agentes activos del aloe penetren fácilmente en todas las capas, incluida la hipodermis.
Entre estos agentes se encuentran las vitaminas A, B1, B2, B6 y B12, que junto a los azúcares vegetales y los polisacáridos, producen el efecto regenerador y nutritivo de la piel que se manifiesta en la flexibilidad de las fibras elásticas de la dermis, la tonificación de las fibras musculares, el fortalecimiento de las fibras de colágeno (evitando así el resquebrajamiento y su manifestación exterior en la forma de arrugas y patas de gallo) y la estimulación de la producción de nuevas células epiteliales.
Minerales como el sodio, potasio, hierro y zinc, en combinación con los aminoácidos, proporcionan un PH adecuado en la piel que favorece la reproducción de las células epidérmicas, produciéndose un intercambio eficaz de las muertas por otras nuevas, lo cual se manifiesta en un aspecto saludable en la piel.
Por otra parte, la acción bactericida del aloe protege a las células contra los agresores externos, incluidos los contaminantes presentes en muchos maquillajes.
Consciente de los efectos beneficiosos de los agentes activos del aloe, la industria de la cosmética ha elaborado cremas limpiadoras y regeneradoras para la piel adaptada a las diferentes características del cuerpo, la cara o las manos; máscaras faciales nutritivas, "peelings", bases de maquillaje, geles de baño, cremas para las manos y las uñas, champús y lociones para el cabello, protectores solares, cremas anticelulíticas, lociones para después del afeitado y un sinfín de productos para el cuidado y la estética de la piel.