El aloe y el sistema digestivo y excretor

La colitis consiste en una inflamación de colon. Cuando la inflamación llega a tal intensidad que produce ulceraciones, éstas a su vez pueden llegar a perforar las paredes del intestino grueso. Ciertos experimentos realizados por los Laboratorios Carrington vienen a demostrar que tanto el jugo de aloe, tomado como bebida, como el acemanano -un tipo de polisacárido presente en la hoja de aloe, como ya hemos visto anteriormente-, constituyen el mejor remedio para el tratamiento de la colitis, así como la enfermedad de Crohn.
Otras investigaciones realizadas por el doctor Ivan Danhoh descubrían que su contenido en magnesio láctico consigue reducir la actividad del estómago, disminuyendo así las molestias gastrointestinales de cualquier tipo, ya sean ocasionales o crónicas.
En cuanto a los efectos beneficiosos del aloe vera sobre las úlceras gástricas, aparecía como una consecuencia bastante lógica después de descubrir su poder como agente alcalinizador (al contrarrestar la acidez excesiva recuperando el equilibrio del PH interno). Ya en 1963, las investigaciones de los doctores Blitz, Smith y Gerard, en Estados Unidos, mostraban que 25 pacientes con úlcera de duodeno se habían curado completamente con el tratamiento exclusivo de una cucharada de alo6 vera cuatro veces al día. Tanto en éste como en otros estudios similares se observó que en ningún caso existían efectos secundarios, como solía ocurrir con otros tratamientos que, además, no alcanzaban unos porcentajes de curación tan elevados. Por otra parte, en Japón se están realizando desde hace tiempo experimentos similares, y en 1992 el doctor Keisuke Fujita publicaba el resultado de unas investigaciones con ratas a las que previamente se les había producido úlceras gástricas, y que posteriormente fueron curadas con la única administración de jugo de aloe vera en grandes dosis, ingerido oralmente. En la actualidad se continúa investigando en este tipo de experimentos, con personas y en la modalidad de "doble ciego", que consiste en comparar los resultados con otro grupo de personas a las que se les administra un placebo.
De momento, hay ciertos especialistas que aseguran que diez centímetros cúbicos de zumo o pulpa de aloe con las comidas más abundantes del día es suficiente para hacer desaparecer -en el plazo máximo de dos o tres meses-un problema de acidosis crónica. De la misma manera y siguiendo el ejemplo de las antiguas tradiciones hawaianas, en algunos libros de recetas con aloe se recomienda el denominado ponche de aloe -que no es más que zumo diluido en vino caliente- como una de las formas más eficaces de prevenir las indigestiones tras las grandes comilonas festivas.