El aloe y el corazón

Las sales de calcio isocitrato presentes en el jugo de aloe vera (ingerido también por vía oral) resultan beneficiosas para el buen estado del corazón, tal como demostraron las investigaciones -del doctor Danhof sobre un número de personas que se consideraba que formaban parte del grupo de riesgo.

Otro estudio posterior presentado en el Congreso Internacional de Angiología en San Antonio, Texas, en 1984, coincidía en la misma dirección. Realizado por el doctor Om Prakash Ar-gawal en la India sobre cinco mil personas y a lo largo de cinco años, comprobaba que su tratamiento a base de jugo de aloe y "cascara de isabgol" (una planta medicinal que, mezclada con el aloe y un poco de harina, formaba una especie de pan), producía una reducción significativa en la frecuencia de los ataques de angina de pecho, así como en el nivel de colesterol LDL (el malo) y trigligéridos, mientras que el colesterol HDL (el bueno) aumentaba notablemente.

También se ha podido advertir en el curso de posteriores investigaciones que la administración regular de jugo o pulpa de aloe vera por vía oral consigue disminuir la presión sanguínea, aunque aún no se ha descubierto qué agentes activos son los que provocan este efecto.