Usos veterinarios del aloe vera
Después de conocer las diversas formas en las que el aloe vera cura lesiones y enfermedades, muchas personas creen que se trata de un efecto placebo: la curación resultante es más psicológica que fisiológica. Eso puede ser verdad en algunos casos, pero ¿cómo se explican entonces los testimonios que hacen referencia a la curación de animales?
Una atleta olímpica de Australia, que ha utilizado productos de aloe vera para el tratamiento de lesiones deportivas, se lo recomendó a su abuelo para curar las mordeduras de ratas de los gallos que cría y que han ganado numerosos premios. Los funcionarios del departamento local de agricultura le habían recomendado utilizar vaselina pero las úlceras no se curaban. La joven comenta que ella y su abuelo han tratado a la mitad de los gallos con aloe y a la otra mitad con vaselina. Además, a ella se le ocurrió verter aloe vera en la garganta del grupo de gallos que recibían el tratamiento de aloe vera.
En un plazo de veinticuatro horas, los gallos tratados con aloe vera habían comenzado a curarse mientras que el resto empeoraba. Entonces comenzaron a tratar al grupo entero con aloe vera y a los tres días las úlceras estaban completamente curadas. Y a decir verdad, los gallos estaban más sanos que nunca.
La higienista y terapeuta de la piel Julia Russo es una admiradora del aloe vera. Cierta vez, dio al perro de un amigo un poco de zumo de aloe vera hervido, y la artritis que sufría el animal se solucionó en gran medida. «Claro que funciona», insiste.
Mario Labaig, criador de caballos en Daireaux, en la provincia argentina de Buenos Aires, describe de qué forma el aloe vera puede resultar útil con los animales. «Hace maravillas cuando las patas de los caballos se hinchan», explica Labaig. «Los entrenadores empapan una envoltura de algodón con aloe vera y la colocan sobre la pata del animal. Luego colocan una cinta plástica para que no se evapore el aloe vera y encima de todo esto una venda elástica. Después de veinticuatro horas, la hinchazón ha desaparecido.»
Labaig sostiene también que es efectivo agregar aloe vera a la comida de los animales. Un conocido suyo criaba palomas de carreras que nunca habían estado entre las primeras cien posiciones de una competición. «Añadió aloe vera a su comida y bebida, y en la siguiente carrera importante en la que participaron sus pájaros consiguieron la segunda, décima y vigésima posición. Puede haber sido una coincidencia, pero, de cualquier manera, resultó.»
Como propietario de caballos de carrera, Labaig cree que los caballos también se benefician al incluir aloe vera en su alimentación. «Nada es suficiente para mis caballos de carrera» dice, «les doy comida caliente, un baño diario e incluyo aloe vera en su alimentación. El aloe vera ayuda a descomponer las proteínas, grasas y almidones, y esto hace que los caballos aprovechen mejor su comida.»
Hay quienes emplean el aloe vera para combatir las pulgas de sus animales de compañía. «Los perros de una de mis clientes se han estado rascando desesperadamente debido a las pulgas», comenta Paula Montesinos, una distribuidora de aloe vera de Sevilla, España. «Ella decidió colocar gel de aloe vera sobre las zonas que presentaban picaduras y añadió zumo de aloe vera al agua que bebían. Y los perros no solo se liberaron de las , pulgas, sino que se aficionaron al agua con aloe.»
Los animales sufren con frecuencia desórdenes digestivos, artritis y otras afecciones internas; muchos veterinarios sugieren que se añada regularmente aloe vera a su comida para obtener los mismos beneficios que se observan en los humanos. Señalan también que el aloe vera es efectivo como tratamiento tópico en la curación de heridas e infecciones de los animales.
Los usos terapéuticos de una parte de los materiales de los carbohidratos del aloe vera (es decir, el acemannan) dentro del reino animal se observa en el tratamiento de la enfermedad de Marek, un virus altamente infeccioso y mortal que ataca a las aves de corral y que puede ser devastador para quien se dedique a criarlas. Si se añade acemannan a las vacunas, su efectividad aumenta significativamente. También se ha añadido con enormes éxitos a las vacunas para los virus que atacan a los perros y para la leucemia de los gatos.